El objetivo más alto

1.1 El objetivo más alto

Para gobernar hay que tener claridad acerca de la meta y, sobre todo, de la meta más alta o la meta global.

La meta más alta de un programa de gobierno debe ser el bienestar de tod@s l@s ciudadan@s. Esta meta parece obvia, pero no medible y, por esa razón, no concreta. Miremos lo uno y lo otro.

El bienestar es un objetivo obvio, porque cada ser humano busca el bienestar. Entonces es lógico que el Estado, como tal, deba intentar ayudar a que cada uno de sus ciudadanos pueda cumplir este objetivo. Todos los Estados tienen el bienestar como meta o, por lo menos, como una de sus metas. Pero confunden el bienestar con el PIB (Producto Interno Bruto) y piensan que al aumentar el PIB se aumenta el bienestar, a pesar de que la ciencia ha demostrado, inequívocamente, que con el aumento del PIB no se aumenta automáticamente el bienestar. Y para prueba: ¿acaso, los estadounidenses son quince veces más felices que nosotros porque tienen el PIB quince veces más alto? ¿Y nosotros estamos el doble de contentos que los butaneses, porque tenemos el doble del PIB que ellos?

Y un ejemplo más, que muestra que el aumento del PIB no aumenta el bienestar de la gente: Si hay un accidente, todos los implicados sufren: l@s herid@s, el/la dueñ@ del carro, los familiares, etc. Pero el PIB aumenta, porque las heridas tienen que ser curadas en el hospital, el chapista arregla el carro…, y tod@s emiten su factura.

Tomar el PIB como medida del bienestar de la población es un error. ¿Pero con qué se puede reemplazar al PIB para medir el bienestar?

Por ahora el PIB para lo que si sirve es para mostrar los niveles de destrucción del medio ambiente, ya que existe una relación directa entre PIB y emisiones de CO2, de hecho esta relación es lineal a su crecimiento y proporcional a su tamaño y emisión.

Por otra parte, si vemos muchos de los indicadores de desigualdad (ingresos de los más pobres respecto al de los más ricos), se puede observar que no existe ninguna relación entre crecimiento del PIB y disminución de la desigualdad.

1.2 ¿Qué es el bienestar?

Se puede entender que el bienestar más básico significa la ausencia de hambre, sed, frío; es tener un lugar donde cobijarse; es tener relaciones fluidas con otras personas, poder descansar.

En segundo lugar – una vez logrado el primer nivel – es la seguridad, para que no se le robe sus pertenencias; para que no le quiten la vida; confianza de que en la vejez no le dejen sol@.

El bienestar, en el tercer nivel, se da cuando se nos reconoce como personas, en una familia o en una sociedad, en la cual te sientes bien o sientes que eres parte de un grupo.

En el cuarto nivel estaría el éxito de las personas; que te tengan respeto; que tengas tu lugar en la vida; que seas reconocid@.

Y, en quinto lugar, te sientes feliz porque puedes realizarte y vivir tu vida según tus principios y tus propósitos.

Este sería un ejemplo de la definición del bienestar, (tomada de Abraham Maslow) que se basa en que todos los niveles son necesarios para llegar a un bienestar. Pero, a la vez, todos los niveles dependen de los niveles de más abajo. No puedes ni alcanzar el nivel dos, si no tienes el nivel uno.

Otras definiciones del bienestar integral incluyen la educación y la vida espiritual. ¿Puede ser alguien feliz en nuestra sociedad si no sabe leer y escribir, ni éste informado de nada, que no sabe de la cultura? ¿Y puede alguien estar feliz, si se les corta sus vínculos con lo místico y religioso?

1.3 ¿Cómo entendemos la armonía?

Partimos de que la vida es una relación interactiva de la complementación de fuerzas-energías que provienen de los espacios de la materialidad-espiritualidad, cuyas energías se usan y disfrutan para beneficio interactivo de los intereses privado y comunitario. La armonía es un proceso interactivo de los elementos de la materialidad, la espiritualidad de provecho privado-comunitario, pero también en otro nivel, es la convivencia de las energías complementarias de los diversos mundos: vegetal, animal, la tierra, las deidades y la gente en un marco de respeto mutuo, dando un clima/ambiente propicio para la vida.

Con políticas de:

  • acumulación y prevalencia de la propiedad privada, o
  • su socialización o estatización socialista

¿Se logrará la armonía?

Es por eso que se requiere un modelo de gestión del estado y la sociedad que se base en el respeto a la conviavilidad de los diferentes mundos y así lograr la armonía.

1.4 Suma Qamaña(otra mirada y práctica del bienestar)

El bienestar en el mundo andino-amazónico se expresa en el ‘vivir y convivir en bienestar y armonía con los diversos mundos, lo que se conoce como ‘suma qamaña/sumaj kawsay’.

‘Vivir/Convivir en armonía con los diferentes mundos’ no es algo estático y medible en una dimensión exclusivamente cuantitativa. Se logra este estado en una fiesta, cuando todo es armonía; cuando no hay conflictos con nadie; si los animales están bien nutridos, la tierra descansada y hace buen tiempo. Pero poco después – probablemente – se romperá esa armonía por múltiples razones. Ese proceso dinámico del suma qamaña, por ejemplo, se da en la economía, como la interrelación de:

  • Los espacios de producción y las jornadas de trabajo en estos espacios
  • La puesta en la feria/qhathu de los productos en el sistema de reciprocidad
  • La celebración festiva tanto a la producción como al intercambio

El vivir/convivir en armonía se busca en el presente, para el futuro, recogiendo la sabiduría y experiencia del pasado. Es la armonía que se logra en ocasiones especiales y éstos son los momentos de felicidad del convivir bien.

Ser rico, dentro de esta convivencia, es tener muchas y buenas relaciones. Tener muchos ahijados; tener muchos compadres; haber cumplido con los cargos de la comunidad; estar bien con la familia, con los hijos; vivir en armonía con la naturaleza, con los animales, las plantas, l deidades y la tierra. El patrimonio material es tan importante como el patrimonio espiritual; si hay dinero, no se utiliza para acumular, sino para compartir, para tener más amistades.

1.5 La felicidad

El bienestar y la felicidad son objetos de toda una rama de investigaciones. Muchísim@s científic@s se ocupan de definir qué es la felicidad y cómo conseguirla. Así que no estamos moviéndonos en un terreno completamente nuevo y sin horizonte.

Los resultados de estas investigaciones son:

  • El dinero tiene importancia, pero solamente hasta algún momento. Si están cubiertas las necesidades básicas, con más ingreso no se logra mayor felicidad.
  • Relaciones interhumanas son importante para las personas. Por esa razón, ver televisión -que excluye las relaciones-, disminuye la felicidad
  • La reciprocidad con los demás eleva la felicidad.
  • Vivir en democracia, consensos y en estructuras participativas aumenta la felicidad. La gente se siente más feliz, si puede decidir sobre su gobierno, y si puede decidir sobre proyectos que el gobierno o las autoridades están implementando.
  • La acumulación individual, la corrupción, la injusticia y la falta de reconocimiento mutuo reducen la felicidad.

1.6 Una meta común

Como se ve, el concepto de ‘convivir bien’ en el mundo andino-amazónico y la felicidad, según el mundo occidental, no son muy diferentes. Relaciones humanas y ayuda mutua son elementos importantes en las dos concepciones. A partir de ahora se utiliza la palabra bienestar, pensando en el bienestar de las dos culturas o civilizaciones.

1.7 El capitalismo como antagónico al bienestar.

¿Por qué entonces no se trabaja para el bienestar y felicidad de una sociedad? El gran protagonista que impide la opción más racional es el capitalismo. El capitalismo no es compatible, por razones conceptuales y razones prácticas al objetivo más alto del Estado; además, no es bueno para el convivir bien por ejemplo con el medio ambiente o la sabiduría ancestral de los pueblos andino-amazónicos.

1.7.1 El desarrollo como impedimento del bienestar

En el bienestar uno vive en el presente, mientras en el capitalismo uno espera para el futuro. Mientras con el bienestar uno puede estar contento, nadie en el capitalismo puede estar contento. Siempre se debe mejorar, siempre ser más rápido, siempre más grande, es lo que llaman competencia. Expresiones como las siguientes demuestran esta mentalidad:

Nunca debes contentarte con lo conseguido.’

‘No has ganado el segundo puesto, has perdido el primero’

‘Él que se queda, retrocede’

‘Tienes que medirte con el mejor’

Para comparar unas frases del mundo andino-amazónico:

No entiendo ¿porqué quieren nuevos modelos de chompas, si los del año pasado les ha gustado tanto?

¿Para qué inventar siempre nuevas recetas, si choclo con queso es tan rico?

¡Qué cosa no inventarán por ser flojos!

Con esta mentalidad en competencia y competitividad, la gente se esfuerza, para ganar más, para tener más, para lucir mejor, para ser el primero, como corredores en una cinta sin fin. Es, simplemente imposible para todos ser el primero; es imposible que todos luzcan mejor; que todos estén encima del promedio.

La trampa mortal es la ilusión de que con ganar más uno va a ser más feliz es una trampa mortal. Es mortal porque la gente nunca llega a estar satisfecha y siempre quiere más, y es mortal para la naturaleza.

1.7.2 En la práctica

Vivir en una sociedad capitalista y no seguir sus reglas, es como autoexcluirse de la sociedad. Si los adultos todavía pueden hacer algo contra la presión:

  • de competir en el juego del prestigio,
  • en el ganar más,

Para niños y adolescentes es casi imposible resistir esta presión. Ellos mueren por tener la ropa de la marca adecuada; para estar en los bares de moda; ir de vacaciones al lugar correcto etc. Si no, estarán excluidos o marginados de su grupo.

Abuso de drogas, alcoholismo, cárceles llenas de enfermedades psíquicas, inseguridad ciudadana, etc., son el resultado de la práctica del capitalismo.

Reflexionemos sobre lo que dice un científico occidental sobre el capitalismo: “Nosotros somos campeones en ganar dinero, pero somos unos chacras para traducir el bienestar económico en felicidad. Nosotros vemos como unos idiotas a los que han impulsado la inquisición. Así de idiotas nos van a calificar las generaciones venideras, porque hemos sido tan ricos económicamente y tan estresados y tan infelices.”

1.7.3 El medio ambiente

Lógicamente, es imposible que un organismo pueda crecer infinitamente. Pero es esto, justamente, lo que pretende hacer el capitalismo.

El elemento que más sufre, bajo esta presión del capitalismo, es la naturaleza. La sobreexplotación de la naturaleza se ve, en primer lugar, en las emisiones de CO2 (dióxido de carbono). La tierra ya no puede absorber estas emisiones y, el resultado, es el calentamiento global. Las consecuencias del calentamiento global se ven recién como algunos acontecimientos climáticos, pero las predicciones son dramáticas. Van a cambiar el rostro del mundo, causando catástrofes apocalípticas…..

La contaminación de la tierra y del agua no se siente tan fuerte pero, igualmente, esta contaminación no es sostenible; sobrepasa todas las posibilidades de autogeneración de la tierra y del agua.

1.7.4 El tener más

Una lógica de competencia infinita y la pretensión de la apropiación también infinita es parte central de la lógica de capitalismo, como ya sabemos los diferentes niveles de bienestar requieren de un lugar dónde desarrollar nuestra pertenencia y obtener seguridad, sin embargo esa pertenencia privada debe ser en la medida de lo necesario y de la convivencia con la propiedad comunitaria y pública, no en el patrón de la acumulación individual infinita.

Tampoco puede existir propiedad privada sobre todo y menos sobre las diferentes formas de conviavilidad en las que se expresa la vida.

1.8 La superación del capitalismo

La superación del capitalismo es una condición para poder conseguir el bienestar la armonía. El MKC propone como una primera medida en este sentido, la abolición de la publicidad. La publicidad es, de alguna manera, el motor del capitalismo; es el agente que propaga su ideología. Por esa razón, la abolición de la publicidad va a debilitar al capitalismo y dejará surgir a las formas sociales y políticas alternativas.

La publicidad es y ha sido la mejor arma para crear demanda de bienes y servicios innecesarios, que no se requieren ni para el bienestar, ni la felicidad ni el convivir bien.

Pedro Brunhart

Pronto se tendra la información completa.

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