Siguen indígenas panameños contra hidroeléctrica Barro Blanco

PL.- Los indígenas panameños ngöbe buglé agrupados en la organización ambientalista Movimiento 10 de abril, de la Coordinadora por la defensa de los recursos naturales, siguen en lucha contra las obras hídricas en Barro Blanco.

 

Ricardo Miranda, dirigente de esta agrupación, recordó que dentro de tres semanas se cumple un año de los enfrentamientos de febrero de 2012 en el oriente chiricano entre la población ngöbe y unidades policiales, y sin embargo la lucha sigue porque sus demandas han sido ignoradas.

 

A partir de hoy, advirtió, miembros del M-10 cerrarán por una hora aproximadamente la vía Interamericana con la intersección de la carretera que conduce al distrito de Tolé.

 

Miranda explicó que la manifestación será pacífica y tiene como objetivo hacer un llamado al gobierno para que suspenda el proyecto Barro Blanco hasta que culmine el desarrollo del peritaje independiente.

 

El ambientalista sostuvo que el gobierno no tiene excusas para no suspenderlo, ya que el informe de la misión de verificación de Naciones Unidas confirmó que el embalse afectará áreas anexas de la comarca: Kiad, Quebrada de Caña y Nuevo Palomar, donde hay petroglifos, cementerios, escuelas e iglesias.

 

El pueblo ngöbe solo quiere que se respeten nuestras leyes, porque tenemos derecho a esas tierras que son de uso colectivo, dijo el dirigente.

 

En uno de los puntos de la Misión de Verificación a Barro Blanco, se concluyó que la construcción de la presa y la consecuente conformación del embalse implicaría un cambio significativo en la dieta de las comunidades, agregó.

 

Anexo a esos resultados se incluyeron los topográficos cuyos datos dejaron al descubierto que habrá un área afectada de seis hectáreas más 9816,86 metros cuadrados, una diferencia con las 6,81 reportadas por la empresa Generadora del Istmo, promotora del proyecto.

También te podría gustar...