Anuncio para Bolivia.

13648_640Por: Pedro Brunhart

El sábado 11de Mayo corrió la siguiente noticia:

“El gobierno de Panamá ordenó establecer un racionamiento energético debido a la prolongada sequía que ha afectado el suministro eléctrico del país.

Los colegios deberán cerrar temporalmente y se reducirán las horas laborales en las oficinas de gobierno, según un comunicado difundido por la oficina presidencial.

Además, negocios como supermercados, bares, cines y restaurantes deberán suspender actividades entre las 22.00 y las 6.00 horas de lunes a jueves.

El comunicado no especifica por cuánto tiempo se mantendrá la medida, que busca paliar la caída en la producción hidroeléctrica debido a la falta de lluvias que sufre el país desde hace varios meses.”

Esto podría pasar igualmente en Bolivia. Igual como Panamá no tiene conecciones internacionales para poder comprar energía eléctrica. Bolivia produce el 40% de su energía mediante hidroeléctricas, y el restante 60% mediante la quema de gas.

Las dos fuentes son inseguras. La hidroeléctrica está amenazada por el cambio climático específicamente por el deshielo de los glaciares en los Andes (caso de la hidroeléctrica de Zongo).

Y la producción de electricidad mediante la quema de gas es obviamente muy insegura. Más bien lo único seguro en esto, es que las reservas del gas un día se van a acabar. ¿cuándo va ser este día? Según pronósticos ya en el año 2016, quiere decir en tres años se va sentir la disminución de la extracción de gas. Y esto va afectar directamente la producción de electricidad.

 

El Círculo Achocalla propone para remediar esta situación la construcción de pequeñas hidroeléctricas en las cabeceras de valle, donde el impacto ambiental de estas empresas es mínimo. Además propone que personas privadas o jurídicas pueden alimentar la red nacional de electricidad con la electricidad que producen mediante paneles solares. El precio de esta alimentación debería ser igual como el precio de compra. Con esto se subvencionaría en pequeña escala estas inversiones.

En el oriente se debería aprovechar el viento para la producción de electricidad. A nivel nacional tenemos la ventaja de las plantas hidroeléctricas, las cuales pueden funcionar como baterías: Si hay mucha electricidad producida por viento y sol, se puede reducir fácilmente la producción de las plantas hidroeléctricas, y si hay poca producción mediante plantas eólicas y paneles solares se podrá utilizar las plantas hidroeléctricas.

Mientras los planes del gobierno de hidroeléctricas en Cachuela Esperanza y El Bala son proyectos inviables. En primer lugar económicamente, y en segundo lugar por razones de medio ambiente. Además el único beneficiado de estas obras es Brasil. Este país financiaría la obra, la construiría y se llevaría la electricidad producida. Lo único que quedaría para Bolivia sería el desastre del medio ambiente y el problema social por la reubicación de todos los pobladores que perderían su hábitat. El Círculo Achocalla estaría en contra de estos dos megaproyectos, que dejarían una deuda económica y medioambiental muy grande para las próximas generaciones.

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